
Había una vez un grupo de amigas muy particular. Aún no sabemos como hicieron para relacionarse, pero ahí va la historia:
Primer día de clases: panorama desalentador. De todas las pibas, las únicas que quedaban de primero eran Rocío y Lucía. De segundo, Agustina. La deprersión era increíble, el sólo hecho de pensar que ibamos a estar así por el resto del año era espantoso. De pronto, apareció Agostina en 3º3º, y el panorama empezó a pintar mejor, al menos -pensabamos- cuando la cambien a 3º5º, vamos a ser pares para sentarnos y no tenedremos que dejar más a una sola. Los días pasaban pero a Agostina no la pasaban. Un día entró al curso una nueva chica. A ver, inspección por aquí, inspección por allá, parece copada. Resulta que nos ponemos a hablar -bah, le habla Rocío- y parece que la tierna Melisa Renaudier tenía amigas en común -o lo que sea- con Rocío Torres. Ese mismo día, más tarde, entra una, como explicarlo, una impactante rubia platinada, exhuberante, con decirles que los chicos no se cayeron de culo porque estaban sentados. Al llegar el segundo recreo le fuimos a hablar, y ya eramos cinco las que salíamos al patio: yo (Lucía), Meli Renaudier, Meli Vidigt, Agus, Ro, y Agos, que todavía ni de curso la habían cambiado.
Una semana después, o dos, la cambian a Agos al curso. Abrazo de acá, abrazo de allá, volvimos a ser pares (recuerden que primero eramos tres, después cuatro, después cinco, y hasta el momento seis). Pero ese mismo día, nos informan que tenemos una nueva compañera. Compañerita, dijeron por ahí. Y entra Karen. Como para tratar de pasar desapercibida la pobre, con sus pantalones cuadriculados rojos y negros y sus cintos de tachas y leopardo, y no nos olvidemos de la remera de Flema. Se sienta en un banco próximo al nuestro, y con el correr de los días, chicas me prestan las hojas anteriores, chicas, tenemos un compañero que hace rap? no boluda, chicas, chicas. Nos quedamoas hablando toda la hora de Pigni con Karen. Y nos hicimos amigas.
Y esa es la historia, y yo las quiero a cada una de ustedes, y este grupo es hermoso, porque hay tanta diversidad, tenemos desde: una gunera, una punk, una rara(?), una rubia que se viste todas las marcas en un día, una morocha que se viste toda prolijita y combinada, una Agus que no sabría como definirla, y bueno, yo, la mugre con su remera rota de los Rolling Stones.
Y aunque sea inevitable no pasarnosla hablando en clase o de temas que hum hum, aunque volvimos a ser impares, yo esto no lo cambio, y las quiero muchisisisisisimo.
La Sucia